April 26
Ensayo de epitafio temprano
Si tuviera que marchar hoy,
diría:
que la cima estuvo al alcance de los dedos,
que me perdí envuelto a punto de cruzar la meta,
que entre tinieblas mis sombras, viejas sombras,
se cruzaron indolentes y frías sobre piedra
Si tuviera que escribir la roca hoy,
sentiría:
que con violencia grité mil veces tu nombre contra el viento,
mas el eco devolvió vacía la respuesta.
Que busqué tiempo y respuestas entre muertos
Que giré, tanteando en el aire, la danza perfecta.
Dadme unos segundos para vaciar la copa roja.
Siempre es pronto para despedidas tempraneras.
Quiero esparcir mi tinta en pozos de noche.
Detener, dilatar con excusas la larga espera negra.
Quise ser torcido y abyecto en el camino,
cubrir mis huesos de extensa seda negra,
socavar la tumba de los versos femeninos,
convertirme en severa figura de piedra.
Pero estoy aquí,
dilapidando el esfuerzo en excusas pasajeras
ganando un poco de perdón,
perdiendo el recurso frente a las parcas severas.
Más no me iré mañana.
La costumbre sujeta firme los pies a la tierra.
la mano se resiste a escribir,
con letra roja, la última parte de esta guerra.